LA REALIDAD DE PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES EN POLÍTICA
Ahora que estamos a puertas de las elecciones presidenciales para el año 2021 adelantadas por el actual presidente de la república, vale la pena mencionar algunos aspectos que quizás están siendo olvidados por muchos de nosotros, en el Perú hay poca participación política de las mujeres, si nosotros vemos en el congreso actual y en los congresos anteriores, normalmente se mantiene el 30% de la participación de las mujeres.
Muchas personas se preguntarán a qué se debe esta poca participación femenina y es obvio, definitivamente no somos iguales que los hombres, el tema de la equidad o igualdad de género es quizás un modismo que lo utilizan muchas personas para interpretaciones erróneas de lo que es en realidad, la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres, no nos podemos comparar ni pretender ser iguales que los hombres puesto que nuestra constitución física es completamente diferente y nuestro sentir, nosotras como madres tenemos la necesidad de estar cerca a nuestros hijos, no por obligación, si no porque así lo sentimos, porque tenemos la necesidad de vigilar el crecimiento de nuestros hijos, tenemos la necesidad de alimentar a nuestros hijos, siendo esta una preocupación natural e infinita, esto no quiere decir que el hombre no sienta lo mismo por sus hijos, esto se puede ver claramente reflejado en las reuniones políticas, donde hay mujeres siempre habrán niños, pero si hay solo hombres la figura es distinta, nos cueste reconocer o no.
Este artículo transcribe solo la realidad, el gran porcentaje de mujeres son quienes se hacen cargo del hogar y de sus hijos, indistintamente de su profesión y del rol que cumplan en la economía del país o el trabajo que realicen, por lo tanto, su participación en política no es tan simple y sencilla, como muchos lo creyeran, más aún cuando del estado de casadas, pasan a estado de divorciadas ejerciendo la tenencia de sus hijos o del estado de solteras, pasan a ser madres solteras, la situación entonces es un poco más complicada.
Por otro lado, no es nada nuevo saber, que las campañas políticas son costosas o han sido costosas antes de la pandemia, por el solo hecho de movilizarse de un lugar a otro por ello, el tema económico también es un tema relevante y preponderante, qué desanima o genera la no participación de la mujer en política, debido a que tampoco es nada nuevo saber que las listas congresales estarán plagadas de los mejores aportantes a la campañas, prueba de ello, es lo que vivimos a diario con los grandes descubrimientos de las aportaciones a campañas políticas de empresas y de personajes de dudosa reputación o de dudosos ingresos económicos, quienes han manejado como títeres a los líderes políticos y son precisamente ellos, quiénes se benefician luego que el candidato llega al puesto deseado, sea en obras, o cuando aún es candidato con los primeros puestos en las listas al Congreso de la República, etc.
En estos temas, las mujeres tomamos menos riesgos en todos los aspectos, según los estudios efectuados de manera internacional sea por ONGS o por el Banco Mundia, dan cuenta que las mujeres son menos corruptas, tal es así, que existe una investigación realizada por la Universidad de KONTANZ en Alemania, el que indica que las mujeres somos menos proclives a cometer actos ilegales, el estudio al cual hacemos referencia abarcó 100 países y señala que donde existe mayor presencia femenina en cargos importantes la corrupción es menor.
La investigadora Margarita Guzmán autora del sondeo, sostiene que en general las mujeres actúan teniendo en cuenta el bien común, además agrega que las decisiones tomadas por mujeres implican un menor riesgo político y económico respecto a la de los hombres, el otro análisis efectuado en 150 países de Europa África y Asia por la Universidad de Maryland llega a la misma conclusión: LAS MUJERES SON MÁS CONFIABLES Y MENOS PROCLIVES A LA CORRUPCIÓN.
Pero no solo basta con que las mujeres accedan a cargos altos para que sus actitudes sean similares, la psicóloga e investigadora de la Universidad de Kyambogo, Laura Aryjuka, sostienen que por el rol que le asigna la sociedad como por ejemplo el cuidado de los niños las mujeres tienden a ser más confiables y menos proclives a tomar riesgos lo que las hace que medite mucho antes de entrar en negocios ilícitos, las mujeres prevén u analizan más sobre lo que pasará si son descubiertas, mientras que los hombres son más viscerales y cortoplacistas a la hora de tomar acciones que conlleven riesgos.
Lo que nos lleva a pensar en que debemos participar más en la política peruana, debemos apostar por sacar adelante a nuestro país, debemos animarnos a tocar puertas si no nos llaman a participar, pues depende mucho de nuestras decisiones para que nuestro futuro de vislumbre esperanzador.
Rocío Salazar Bocángel

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