ASESINO EN SEGUNDOS
LA IMPERICIA, LA IMPRUDENCIA Y LA NEGLIGENCIA, TRES FACTORES QUE NOS PUEDEN LLEVAR A PRISIÓN Y QUE NOS PUEDEN CONVERTIR EN EL PROTAGONISTA DE UN HOMICIDIO CULPOSO.
Alguna vez se han puesto a pensar que nuestras vidas pueden cambiar en un minuto, pasar de ser mortales normales a ser asesinos u homicidas, así es, en el mismo instante que decidimos manejar un auto, una camioneta, un autobús, un camión, una moto, estamos asumiendo la responsabilidad que esto conlleva, es como habernos echado al bolsillo un arma de fuego, con la que sin querer podríamos herir o asesinar a una persona inocente, a la vez que asumimos la responsabilidad de vidas ajenas, de peatones, copilotos, pasajeros que incluso podrían ser nuestras propias familias o amigos.
¿Se han puesto ha pensar que las personas que se suben a un vehículo que nosotros manejamos es por que están poniendo sus vidas en nuestras manos? ¿es por que confían en nosotros?
Recuerdo hace mucho tiempo, haber llevado un caso penal, de los pocos que he llevado en mi vida profesional, en el que producto de un accidente de tránsito en la costa verde, fallecieron dos jóvenes y quién manejaba el automóvil había sobrevivido al accidente; obviamente el sobreviviente terminó preso acusado de haber cometido homicidio culposo, pese a que las pruebas realizadas en su momento de alcoholemia y drogas habían salido negativas, el delito se había consumado con la muerte de estos jóvenes:
La familia del conductor recuerdo que en las afueras del penal, nos decían pero ellos eran amigos y el que conducía no tenía la intención de matarlos, fue un accidente!!
Efectivamente el joven que conducía no tenía ninguna intención de matar a los amigos, menos aun poner su vida en riesgo para que esto sucediera, sin embargo, ¿que había sucedido?
Pues sin querer había asesinado a sus propios amigos, el delito se perfeccionó cuando el sujeto, la persona que está manejando ocasionó la muerte de sus amigos, por obrar con falta de previsión prudencia o precaución, habiendo sido previsible el resultado de la maniobra que éste podría realizar
El delito imprudente solo está completo cuando se comprueba un resultado que es consecuencia de la conducta que infringe un deber objetivo de cuidado, el cual crea, a su vez, un riesgo típicamente relevante que se concretiza en el resultado la muerte de los dos amigos.
El homicidio culposo o no intencional, por imprudencia o por impericia, está sancionado en el tipo penal del artículo 111 del código sustantivo, el mismo que ha sido modificado por la Ley Nº 27753 del 09 de junio de 2002 teniendo, actualmente, el siguiente contenido:
El que, por culpa, ocasiona la muerte de una persona, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años o con prestación de servicio comunitario de cincuenta y dos a ciento cuatro jornadas.
La pena privativa de la libertad será no menor de cuatro años ni mayor de ocho años e inhabilitación, según corresponda al artículo 36 incisos 4, 6 Y 7, cuando el agente haya estada conduciendo un vehículo motorizado bajo el efecto de estupefacientes en estado de ebriedad, con presencia de alcohol en la sangre en proporción mayor de 0.5 gramos-litro, o CUANDO SEAN VARIAS LAS VÍCTIMAS DEL MISMO HECHO O EL DELITO RESULTE DE LA INOBSERVANCIA DE REGLAS TÉCNICAS DE TRÁNSITO.
La pena será no mayor de cuatro años si el delito resulta de la inobservancia de reglas de profesión, de ocupación o industria y cuando sean varias las víctimas del mismo hecho, la pena será no mayor de seis años.
Recientes estadísticas del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) revelan que, después de un récord de 3.531 muertes en las carreteras en el 2011, se han registrado 2.965, 2.696, 2.826 y 3.245 muertes en el 2015, el 2016, el 2017 y el 2018, respectivamente. Es decir, nueve peruanos mueren diariamente en un accidente de tránsito, de los cuales más de la mitad tiene entre 26 y 60 años. ESO SUPERA LOS MUERTOS POR INSEGURIDAD CIUDADANA, EN LO QUE VA DEL AÑO 2020 EN LIMA FALLECIERON 935 PERSONAS POR ACCIDENTES DE TRANSITO.
Por lo tanto, si usted conduce un automóvil o una moto, tómese, su tiempo para girar, para pasar una luz ámbar, para girar en U, para cruzar una intersección, adelantar un auto, una bicicleta o hasta para estacionar, no leea mensajes en el teléfono, no maneje si esta cansado, no maneje con bebes en las piernas, esto le podría llevarlo a perder su libertad o su vida, en menos de un segundo.
Rocío Salazar Bocángel
Abogada- arbitro



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